Los Celtics disputarán la final de conferencia contra Miami

Los Celtics disputarán la final de conferencia contra Miami

Lo de Boston es admirable, anoche logró colarse en la final de conferencia gracias a su sufrida victoria frente a los Sixers por 85-75,  rompiendo una lanza a su favor después de que muy pocos apostaran por ellos por ser un equipo viejo, sin gasolina y de piernas cansadas.

Es normal que los equipos flaqueen, el ritmo de partidos ha sido elevado para una temporada comprimida, pero para los que dudaban y los daban por muertos, ahí están los Celtics, que han llegado con combustible en el tanque para salvar el último escollo que le permite disputar la final, será una eliminatoria con claro color para los de Florida, pero con estos Celtics, nunca se sabe.

Es cierto que la eliminatoria entre Boston y Philadelphia no ha sido para tirar cohetes, serie aburrida y ultradefensiva, partido de playoffs en toda regla, había mucho en juego y no se concedía absolutamente ni un ápice de margen.

Anoche nos encontramos con otro partido de igual calibre, aburrido, lento y de escaso acierto, de vez en cuando alguna individualidad hacía levantar a los aficionados de sus asientos.

Rondo capturó cuando el partido expiraba el rebote que necesitaba para lograr un nuevo triple-doble, 18 puntos, 10 asistencias y 10 rebotes, pero gracias a esa última captura, el jugador logró algo que no se recordaba desde el año 1984 de la mano del mítico Larry Bird, lograr un triple-doble en el séptimo partido de la serie.

El partido ofreció máxima igualdad en el marcador, los Sixers siempre fueron a remolque, pero no permitieron a los locales obtener diferencias abultadas de puntos, la mayor fue de 11 puntos.

Los de Doug Collins ofrecieron resistencia hasta el final, siempre estuvieron metidos en la pomada, pero les faltó algo de experiencia en los momentos finales del choque.

A falta de 4 minutos para la conclusión, un gran Iguodala metía el miedo en el TD Garden desde la linea de tres puntos para reducir la diferencia a tres puntos, 71-68.La expulsión de Paul Pierce a falta de algo más de cuatro minutos, trastocaba los planes de Rivers.

Rondo asumió la responsabilidad de los suyos, tiró del carro y asestó él solo un parcial de 9-0 que encarrilaba la eliminatoria, Rondo se la jugaba desde el arco de tres puntos, pero los árbitros tiraron de monitor y comprobaron que el base estaba pisando la raya, pero eso lo volvió a repetir con un segundo lanzamiento, y para no ofrecer dudas, se lanzó un triple desde el infinito que encendía a la grada.

Nuevamente a Rondo como protagonista, pero estaba vez visitaba la linea de tiros libres, mientras él jugador anotaba, sus aficionados le dedicaban una tremenda ovación al grito de MVP,MVP. Lo de Rondo es sencillamente espectacular,la facilidad que tiene para lograr triples-dobles es impresionante.

El partido estaba sentenciado, los Sixers no tuvieron ya opción alguna, salieron derrotados del pabellón celta, muriendo con las botas puestas y siendo uno de los grandes protagonistas de esta postemporada.

Un desconocido Ray Allen protagonizaba registros no habituales, no creíbles,finalizando con 11 puntos, 3/11 en el tiro de campo,  2/7 desde el triple y 4 rebotes.Allen se encargó de romper el pírrico 0/14 desde la linea de tres puntos con sendos triples.

Todo el quinteto de Boston alcanzó el doble dígito en anotación, Kevin Garnett estuvo inmenso, dio la cara y asumió la responsabilidad cuando le llegaba el turno, y resultó vital para su equipo, Garnett se marchó hasta los 18 puntos y 13 rebotes, Brandon Bass funcionó bastante bien, en diversos lances del juego asumió con criterio la responsabilidad, Bass finalizó con 16 puntos, 4 asistencias y 2 rebotes, Paul Pierce se quedó a un rebote del doble-doble, 15 puntos, 3 asistencias y 9 rebotes.

Iguodala fue el máximo anotador de su equipo con 18 puntos,3 asistencias y 4 rebotes, Elton Brand sumó 15 puntos y 6 rebotes,Jrue Holiday ralizó un buen encuentro, pero se le atragantó al final, donde  no supo interpretar el partido y no acertó en las decisiones, el base anotó 15 puntos, repartió 9 asistencias y capturó 3 rebotes.

Los Celtics volvieron a ganar un decisivo séptimo partido y continúan engordando su registro, que se elava a, 18 victorias y 4 derrotas, en 65 años de playoffs.

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